Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos. Quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien deja escapar un posible amor, con tal de no hacer el esfuerzo de hacer que éste crezca.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar. Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de empezarlo, el que no pregunta acerca de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
-----------------------------------------------------------Anónimo
jueves, 4 de septiembre de 2008
miércoles, 13 de agosto de 2008
Schiedsrichter Begünstigung des Roten
Washington. (AFP) - Der Schiedsrichter und Richter zugunsten unbewusst Sportmannschaften, dass Verschleiß rot, hat bekräftigt, wie eine Studie veröffentlicht in der Zeitschrift Psychological Science.
"Die Wahl eines einheitlichen roten in einem wettbewerbsorientierten Sport kann sich auf die Fähigkeit der schnellen Entscheidung eines Richters und zugunsten einer Partei", sagen Psychologen Norbert Hageman, Bernd Strauss und Jan Leibinger, Autoren der Studie, Universität Münster in Deutschland.
Die Forscher getestet mit 42 Richtern des Taekwondo, an wen sie sich Videos von Kämpfen, in denen einer der Gegner war zeichnet sich durch eine rote Markierung und die anderen von einem blauen Marke. Die Richter sollten die Maßnahmen der beiden Kämpfer nach der Aussichtsplattform.
Dann zeigten sie ein zweiter Kampf, in dem, durch eine trucaje Video, die Farbe der Uniform war investiert. Die Kämpfer gekleidet in rot und blau Zuvor war plötzlich mit 13% mehr Scoring-Durchschnitt, so die Forscher. Sie haben jedoch festgestellt, dass die Entscheidungen von Richtern vor einer roten Uniform "hat das Zünglein an der Waage halten, wenn die Athleten wurden von einem Niveau nahe, und hatte wenig Einfluss, wenn ein Gegner war klar überlegen.
"Während die weitere Forschung ist erforderlich, insbesondere über die Auswirkungen der Farben, unsere Ergebnisse für eine Veränderung der Regeln, oder dass die Richter sind" half "durch eine elektronische Hilfsmittel für den Sport, in dem die Farbe der Uniform kann ein Problem ", schließt die Studie.
"Die Wahl eines einheitlichen roten in einem wettbewerbsorientierten Sport kann sich auf die Fähigkeit der schnellen Entscheidung eines Richters und zugunsten einer Partei", sagen Psychologen Norbert Hageman, Bernd Strauss und Jan Leibinger, Autoren der Studie, Universität Münster in Deutschland.
Die Forscher getestet mit 42 Richtern des Taekwondo, an wen sie sich Videos von Kämpfen, in denen einer der Gegner war zeichnet sich durch eine rote Markierung und die anderen von einem blauen Marke. Die Richter sollten die Maßnahmen der beiden Kämpfer nach der Aussichtsplattform.
Dann zeigten sie ein zweiter Kampf, in dem, durch eine trucaje Video, die Farbe der Uniform war investiert. Die Kämpfer gekleidet in rot und blau Zuvor war plötzlich mit 13% mehr Scoring-Durchschnitt, so die Forscher. Sie haben jedoch festgestellt, dass die Entscheidungen von Richtern vor einer roten Uniform "hat das Zünglein an der Waage halten, wenn die Athleten wurden von einem Niveau nahe, und hatte wenig Einfluss, wenn ein Gegner war klar überlegen.
"Während die weitere Forschung ist erforderlich, insbesondere über die Auswirkungen der Farben, unsere Ergebnisse für eine Veränderung der Regeln, oder dass die Richter sind" half "durch eine elektronische Hilfsmittel für den Sport, in dem die Farbe der Uniform kann ein Problem ", schließt die Studie.
Veröffentlicht in der Zeitschrift Psychological Science "
lunes, 11 de agosto de 2008
Árbitros: ¿Según el color?
Los árbitros favorecen a los equipos vestidos de rojo de forma inconsciente. Los
investigadores afirman que deben seguir estudiando los efectos de los colores.
investigadores afirman que deben seguir estudiando los efectos de los colores.
WASHINGTON. (AFP)- Los árbitro y jueces favorecen inconscientemente los equipos deportivos que visten de rojo, según ha afirmado un estudio publicado en la revista Psychological Science.
"Elegir un uniforme de color rojo en un deporte de competición puede afectar a la capacidad de decisión rápida de un juez y favorecer un partido", afirman los psicólogos Norbert Hageman, Bernd Strauss y Jan Leibing, autores del estudio, de la Universidad de Münster en Alemania.
Los investigadores hicieron la prueba con 42 jueces de taekwondo, a los que les pusieron vídeos de combates en los que uno de los adversarios se distinguía por una marca roja y el otro por una marca azul.
Los jueces debían calificar la actuación de los dos luchadores después de la visualización. Después, se les mostraba un segundo combate en el que, mediante un trucaje del vídeo, el color del uniforme se había invertido.
El luchador vestido de rojo y anteriormente de azul se veía de repente con un 13% más de puntuación de media, según los investigadores. Ellos han observado, sin embargo, que las decisiones de los jueces ante un uniforme rojo "hacían inclinar la balanza" cuando los atletas eran de un nivel próximo, y que tenía poca influencia cuando un adversario era claramente superior.
"Aunque hace falta continuar la investigación -especialmente sobre los efectos de los colores-, nuestros resultados preconizan un cambio de las reglas, o bien que los jueces sean 'ayudados' por alguna herramienta electrónica para los deportes en los que el color del uniforme pueda ser un problema", concluye el estudio.
Publicado por la Revista 'PSYCHOLOGICAL SCIENCE'
viernes, 8 de agosto de 2008
Juegos Olímpicos - Anécdotas memorables
Los orgullos y las vergüenzas en la larga
tradición de los Olímpicos.
Olímpico racismo
Los Juegos Olímpicos de París de 1900 y St. Louis de 1904, ambos realizados bajo la sombra de una feria mundial, pasaron a la historia como los peores de todos los tiempos por su pésima organización. En los de St. Louis, además, ocurrió un hecho bochornoso. Los organizadores tuvieron la idea de realizar una competencia paralela denominada ‘Jornadas Antropológicas’, el 12 y el 13 de agosto, en la que miembros de etnias como los pigmeos de África Central, indios cocopas de México, moros de Filipinas, sioux de Estados Unidos, yehuelches de Patagonia y los ainos de Japón compitieron vestidos con taparrabos.
En el informe oficial sobre la Exposición Universal de St. Louis se agregó el siguiente párrafo: “Los representantes de esas tribus salvajes y no civilizadas han demostrado su inferioridad atlética, que había sido muy sobre estimada... Un pigmeo africano corrió las 100 yardas en un tiempo que habría sido batido por cualquier escolar estadounidense de 12 años. El sioux que ganó el concurso de salto en largo con impulso no pudo siquiera igualar el salto victorioso de Ray Ewry (el vencedor en la prueba sin impulso)”.
El barón Pierre De Coubertin, a quien le indignó esta afrenta, escribió: “En ninguna parte distinta de Estados Unidos se hubiera osado poner tales números en el programa de una olimpíada. Pero los estadounidenses se lo permiten todo. Esa máscara ultrajante caerá por sí misma cuando negros, pieles rojas, amarillos, aprendan a correr, a saltar y a lanzar y dejen a los blancos detrás de ellos”. Una premonición que se cumplió muy pronto, cuando Jim Thorpe, un atleta de sangre pielroja y considerado en muchas ocasiones como el más grande atleta de la historia, ganó las pruebas de pentatlón y decatlón en los juegos olímpicos de 1912. Una premonición que se corrobora juego tras juego cuando al podio de los ganadores suben atletas de todas las razas y nacionalidades.
El descalificado famoso
La maratón de Londres entró en la leyenda no sólo por haber originado la distancia clásica, sino también por el triunfo que no fue reconocido del atleta italiano Dorando Pietri. El pequeño corredor, nacido en la isla de Capri, llegó de primero al estadio de Shepherds Bush, pero en pésimas condiciones físicas.
Desorientado y al borde del desmayo, logró cruzar la meta al recibir la ayuda de Jack Andrews, jefe de la carrera, después de haberse desplomado varias veces. El informe oficial justificó la ayuda a Pietri argumentando que “fue imposible dejarlo allí porque parecía como si estuviera a punto de morir en presencia de la Reina”. Pero la delegación de Estados Unidos reclamó, los jueces descalificaron a Pietri y le otorgaron el oro a John Hayes.
Al día siguiente, una vez recuperado, Pietri recibió de la Reina una Copa de Plata a manera de desagravio. Gracias a varias campañas de recaudación de fondos y carreras de exhibición, Pietri amasó una pequeña fortuna y logró fama universal a través de coplas y canciones. Pero los malos consejos financieros de su hermano evaporaron su fortuna y tuvo que ganarse la vida como taxista.
Héroe de paz y guerra
En los Juegos Olímpicos de 1932, que se celebraron en Los Angeles, el jinete japonés Takeichi Nishi ganó la prueba individual de saltos. Nishi, teniente del Ejército imperial y miembro de la nobleza, era gran amigo de Estados Unidos, incluso con estrellas del cine como Douglas Fairbanks y Mary Pickford. Doce años después, cuando terminaba la Segunda Guerra Mundial, Nishi había alcanzado el grado de coronel y tenía a su mando el XXVI regimiento de tanques motorizados en la isla de Iwo Jima.
En enero de 1945 los estadounidenses desembarcaron en la isla y comenzó una despiadada batalla. Varios militares del Ejército de Estados Unidos que se enteraron de la presencia de Nishi en la isla intentaron ponerse en contacto con él para que se rindiera con ciertos beneficios. El 22 de marzo, cuando la derrota japonesa era inminente, Nishi prefirió suicidarse antes que entregarse a los soldados del país que tanto respetaba y quería. Su caballo Uranus, que había comprado en 1930 y con el cual ganó su medalla, murió una semana después.
Por encima de los prejuicios
Del atleta Jesse Owens, de Estados Unidos, se conocen de sobra sus hazañas: ganó cuatro medallas de oro en los juegos olímpicos de Berlín de 1936, a pesar de que en éstos el régimen nazi intentó demostrar la supremacía de la raza aria. Poco se habla, sin embargo, de la gran amistad que estableció con el atleta alemán Lutz Long, prototipo del ideal ario: alto, rubio y ojiazul, y quien fue su principal rival en salto largo.
Durante las pruebas de clasificación, Long se acercó a saludar a Owens y pronto comenzaron a charlar. Entre otras cosas, Long comentó que estaba en desacuerdo con el mito de la superioridad aria. Durante la competencia, a Owens le invalidaron dos saltos porque había pisado después de la línea. Si volvía a cometer ese error, sería descalificado. Long se le acercó, le prodigó algunas palabras de ánimo.
Para ayudar a Owens a saltar de manera correcta, Long puso su suéter para que le sirviera de guía a Owens, pisara bien y validaran su salto. Owens ganó la prueba y Long, en las narices de Hitler, fue el primero en felicitarlo. Owen y Long mantuvieron su amistad por correspondencia. En julio de 1943, Long murió en combate en el frente italiano, en la batalla de San Pietro, y Owen siguió escribiéndoles a sus padres.
En 1960 Owens fue testigo en la boda de Karl, el hijo de Lutz. “Ustedes pueden fundir todo el oro de las medallas y trofeos que gané y jamás lograrían los 24 kilates de amistad que sentí por Long aquella tarde”, dijo más tarde el gran campeón norteamericano para expresar su aprecio por el atleta alemán que despreció la filosofía racial del nazismo.
Doble moral
En los Juegos Olímpicos de México de 1968, los atletas Tommie Smith y John Carlos ganaron oro y bronce para Estados Unidos en la prueba de 200 metros planos. Cuando recibieron las medallas y sonó el himno de su país, ambos se pusieron botones del Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos, se quitaron los zapatos, cubrieron uno de sus puños con un guante negro y levantaron el brazo, signo del movimiento antirracista Panteras Negras.
Con su gesto quisieron decirle al mundo que las ideas de libertad de las que habla el himno de su país sólo eran válidas para los blancos. Los oficiales de la delegación estadounidense se sintieron ultrajados y el COI manifestó que Smith y Jones serían sancionados. Los descalificó por “intromisión en política” y les quitó las medallas, mientras que la delegación de Estados Unidos los obligó a abandonar la villa olímpica en 48 horas.
Al día siguiente, en solidaridad, los atletas estadounidenses negros Lee Evans, G. Lawrence James y Ronald Freeman saludaron a los espectadores con el puño cerrado y una boina negra sobre la cabeza. La opinión pública internacional vio con simpatía los gestos de Smith y Carlos. Pero en Estados Unidos no los perdonaron. Durante largos meses intentaron en vano encontrar un trabajo digno. Apenas en 1972 Smith encontró un puesto de entrenador en el Oberlin College en Ohio, y seis años después fundó en Santa Mónica (California) un programa de ayuda para los jóvenes de los guetos. A Carlos lo reivindicaron de alguna manera en febrero de 1982, cuando el comité organizador de los Juegos de Los Ángeles 1984 le pidió promocionar el evento en los guetos negros de la ciudad.
Ese COI que castigó con dureza a Smith y Carlos jamás objetó que los atletas alemanes e italianos realizaran los saludos fascistas y nazis cada vez que subían al podio en los Juegos de Berlín de 1936. En cambio, en 1968 rechazaron con todo el rigor un gesto pacifista de reivindicación. Lo más triste es que este episodio sucedió el mismo año de los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert Kennedy, adalides en la lucha por los Derechos Civiles.
Un partido con dos finales
La final de baloncesto de los Juegos Olímpicos de Munich de 1972 pasó a la historia como uno de los sucesos más confusos y bochornosos de todos los tiempos. Desde 1936, cuando el básquet masculino entró a formar parte del programa olímpico, Estados Unidos había ganado todas las medallas de oro y todos los partidos. Y así parecía que iba a suceder en Munich. Cuando faltaban tres segundos para el final del partido, Estados Unidos ganaba 50-49.
El entrenador soviético invadió el campo y pidió un receso, de acuerdo con las leyes vigentes entonces, no se podía conceder. Luego de varias discusiones, los árbitros decidieron que el juego se debía reanudar en tres segundos, ante la incredulidad de los jugadores y el cuerpo técnico de Estados Unidos. El partido se puso otra vez en marcha. Modestas Paulaskas recibió el balón, pero lo perdió y de esta forma Estados Unidos lograba la victoria y la medalla de oro. Entonces ocurrió lo inesperado.
Los jueces se dieron cuenta de que el reloj no había sido puesto en movimiento y obligaron a los estadounidenses a dejar de lado la celebración porque esos tres segundos se debían jugar de nuevo. Tras cinco minutos de confusión y reclamos airados de parte y parte, William Jones, secretario general de la Federación Internacional de Básquet (Fiba), bajó de la tribuna y ordenó que se colocara el reloj nuevamente en tres segundos. Al reanudarse el juego por segunda vez, Alexander Belov atrapó el balón y anotó la canasta que le dio el triunfo y el oro a la Unión Soviética. Los jugadores de Estados Unidos no se presentaron a la ceremonia de premiación para recibir la medalla de plata. Cada año los integrantes del equipo de Estados Unidos reciben una invitación del COI para que recojan sus medallas, hasta ahora sin éxito.
Al servicio de su majestad
Entre 1979 y 1984 los atletas británicos Sebastián Coe y Steve Ovett encabezaron la edad dorada del atletismo británico de medio fondo (800, 1.000, 1.500 metros y la milla) y forjaron una rivalidad con visos cinematográficos. Ovett, que había representado a su país en los olímpicos de 1976 sin mayor éxito, se encontró con Coe por primera vez en Oslo, en 1979. En la carrera de la milla, Coe no sólo derrotó al favorito y experto, sino que impuso un nuevo rércord mundial. Antes de los olímpicos Coe logró la hazaña de acaparar las plusmarcas mundiales en las cuatro pruebas. En los olímpicos de Moscú, Coe era favorito en 800 metros, y Ovett en 1.500. Se repartieron las medallas de oro, pero, contra los pronósticos, Ovett lo hizo en 800 y Coe en 1.500. En 1981, Coe se dedicó de nuevo a batir récords mundiales en las cuatro distancias. A Ovett sólo le quedó el consuelo de haber sido el mejor en la milla durante dos días. Batió el récord y 48 horas después, Coe imponía una nueva marca. En 1982 y 1983 ambos sufrieron un bajón y Coe, enfermo y continuamente lesionado, tuvo que hacer un esfuerzo supremo para competir en los Olímpicos de Los Ángeles.
En la prueba de 800 metros Coe apenas ganó plata (el ganador fue el brasileño Joaquim Cruz) y Ovett sufrió un desmayo. En la prueba de 1.500, Ovett desoyó las recomendaciones de los médicos. Participó en las pruebas eliminatorias y logró un cupo a la final. En esa carrera terminó la rivalidad entre ambos atletas. Y de qué manera. Mientras Coe alcanzaba la gloria y se colgaba la medalla de oro, Ovett se desmayó y salió del estadio en ambulancia.
Olímpico racismo
Los Juegos Olímpicos de París de 1900 y St. Louis de 1904, ambos realizados bajo la sombra de una feria mundial, pasaron a la historia como los peores de todos los tiempos por su pésima organización. En los de St. Louis, además, ocurrió un hecho bochornoso. Los organizadores tuvieron la idea de realizar una competencia paralela denominada ‘Jornadas Antropológicas’, el 12 y el 13 de agosto, en la que miembros de etnias como los pigmeos de África Central, indios cocopas de México, moros de Filipinas, sioux de Estados Unidos, yehuelches de Patagonia y los ainos de Japón compitieron vestidos con taparrabos.
En el informe oficial sobre la Exposición Universal de St. Louis se agregó el siguiente párrafo: “Los representantes de esas tribus salvajes y no civilizadas han demostrado su inferioridad atlética, que había sido muy sobre estimada... Un pigmeo africano corrió las 100 yardas en un tiempo que habría sido batido por cualquier escolar estadounidense de 12 años. El sioux que ganó el concurso de salto en largo con impulso no pudo siquiera igualar el salto victorioso de Ray Ewry (el vencedor en la prueba sin impulso)”.
El barón Pierre De Coubertin, a quien le indignó esta afrenta, escribió: “En ninguna parte distinta de Estados Unidos se hubiera osado poner tales números en el programa de una olimpíada. Pero los estadounidenses se lo permiten todo. Esa máscara ultrajante caerá por sí misma cuando negros, pieles rojas, amarillos, aprendan a correr, a saltar y a lanzar y dejen a los blancos detrás de ellos”. Una premonición que se cumplió muy pronto, cuando Jim Thorpe, un atleta de sangre pielroja y considerado en muchas ocasiones como el más grande atleta de la historia, ganó las pruebas de pentatlón y decatlón en los juegos olímpicos de 1912. Una premonición que se corrobora juego tras juego cuando al podio de los ganadores suben atletas de todas las razas y nacionalidades.
El descalificado famoso
La maratón de Londres entró en la leyenda no sólo por haber originado la distancia clásica, sino también por el triunfo que no fue reconocido del atleta italiano Dorando Pietri. El pequeño corredor, nacido en la isla de Capri, llegó de primero al estadio de Shepherds Bush, pero en pésimas condiciones físicas.
Desorientado y al borde del desmayo, logró cruzar la meta al recibir la ayuda de Jack Andrews, jefe de la carrera, después de haberse desplomado varias veces. El informe oficial justificó la ayuda a Pietri argumentando que “fue imposible dejarlo allí porque parecía como si estuviera a punto de morir en presencia de la Reina”. Pero la delegación de Estados Unidos reclamó, los jueces descalificaron a Pietri y le otorgaron el oro a John Hayes.
Al día siguiente, una vez recuperado, Pietri recibió de la Reina una Copa de Plata a manera de desagravio. Gracias a varias campañas de recaudación de fondos y carreras de exhibición, Pietri amasó una pequeña fortuna y logró fama universal a través de coplas y canciones. Pero los malos consejos financieros de su hermano evaporaron su fortuna y tuvo que ganarse la vida como taxista.
Héroe de paz y guerra
En los Juegos Olímpicos de 1932, que se celebraron en Los Angeles, el jinete japonés Takeichi Nishi ganó la prueba individual de saltos. Nishi, teniente del Ejército imperial y miembro de la nobleza, era gran amigo de Estados Unidos, incluso con estrellas del cine como Douglas Fairbanks y Mary Pickford. Doce años después, cuando terminaba la Segunda Guerra Mundial, Nishi había alcanzado el grado de coronel y tenía a su mando el XXVI regimiento de tanques motorizados en la isla de Iwo Jima.
En enero de 1945 los estadounidenses desembarcaron en la isla y comenzó una despiadada batalla. Varios militares del Ejército de Estados Unidos que se enteraron de la presencia de Nishi en la isla intentaron ponerse en contacto con él para que se rindiera con ciertos beneficios. El 22 de marzo, cuando la derrota japonesa era inminente, Nishi prefirió suicidarse antes que entregarse a los soldados del país que tanto respetaba y quería. Su caballo Uranus, que había comprado en 1930 y con el cual ganó su medalla, murió una semana después.
Por encima de los prejuicios
Del atleta Jesse Owens, de Estados Unidos, se conocen de sobra sus hazañas: ganó cuatro medallas de oro en los juegos olímpicos de Berlín de 1936, a pesar de que en éstos el régimen nazi intentó demostrar la supremacía de la raza aria. Poco se habla, sin embargo, de la gran amistad que estableció con el atleta alemán Lutz Long, prototipo del ideal ario: alto, rubio y ojiazul, y quien fue su principal rival en salto largo.
Durante las pruebas de clasificación, Long se acercó a saludar a Owens y pronto comenzaron a charlar. Entre otras cosas, Long comentó que estaba en desacuerdo con el mito de la superioridad aria. Durante la competencia, a Owens le invalidaron dos saltos porque había pisado después de la línea. Si volvía a cometer ese error, sería descalificado. Long se le acercó, le prodigó algunas palabras de ánimo.
Para ayudar a Owens a saltar de manera correcta, Long puso su suéter para que le sirviera de guía a Owens, pisara bien y validaran su salto. Owens ganó la prueba y Long, en las narices de Hitler, fue el primero en felicitarlo. Owen y Long mantuvieron su amistad por correspondencia. En julio de 1943, Long murió en combate en el frente italiano, en la batalla de San Pietro, y Owen siguió escribiéndoles a sus padres.
En 1960 Owens fue testigo en la boda de Karl, el hijo de Lutz. “Ustedes pueden fundir todo el oro de las medallas y trofeos que gané y jamás lograrían los 24 kilates de amistad que sentí por Long aquella tarde”, dijo más tarde el gran campeón norteamericano para expresar su aprecio por el atleta alemán que despreció la filosofía racial del nazismo.
Doble moral
En los Juegos Olímpicos de México de 1968, los atletas Tommie Smith y John Carlos ganaron oro y bronce para Estados Unidos en la prueba de 200 metros planos. Cuando recibieron las medallas y sonó el himno de su país, ambos se pusieron botones del Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos, se quitaron los zapatos, cubrieron uno de sus puños con un guante negro y levantaron el brazo, signo del movimiento antirracista Panteras Negras.
Con su gesto quisieron decirle al mundo que las ideas de libertad de las que habla el himno de su país sólo eran válidas para los blancos. Los oficiales de la delegación estadounidense se sintieron ultrajados y el COI manifestó que Smith y Jones serían sancionados. Los descalificó por “intromisión en política” y les quitó las medallas, mientras que la delegación de Estados Unidos los obligó a abandonar la villa olímpica en 48 horas.
Al día siguiente, en solidaridad, los atletas estadounidenses negros Lee Evans, G. Lawrence James y Ronald Freeman saludaron a los espectadores con el puño cerrado y una boina negra sobre la cabeza. La opinión pública internacional vio con simpatía los gestos de Smith y Carlos. Pero en Estados Unidos no los perdonaron. Durante largos meses intentaron en vano encontrar un trabajo digno. Apenas en 1972 Smith encontró un puesto de entrenador en el Oberlin College en Ohio, y seis años después fundó en Santa Mónica (California) un programa de ayuda para los jóvenes de los guetos. A Carlos lo reivindicaron de alguna manera en febrero de 1982, cuando el comité organizador de los Juegos de Los Ángeles 1984 le pidió promocionar el evento en los guetos negros de la ciudad.
Ese COI que castigó con dureza a Smith y Carlos jamás objetó que los atletas alemanes e italianos realizaran los saludos fascistas y nazis cada vez que subían al podio en los Juegos de Berlín de 1936. En cambio, en 1968 rechazaron con todo el rigor un gesto pacifista de reivindicación. Lo más triste es que este episodio sucedió el mismo año de los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert Kennedy, adalides en la lucha por los Derechos Civiles.
Un partido con dos finales
La final de baloncesto de los Juegos Olímpicos de Munich de 1972 pasó a la historia como uno de los sucesos más confusos y bochornosos de todos los tiempos. Desde 1936, cuando el básquet masculino entró a formar parte del programa olímpico, Estados Unidos había ganado todas las medallas de oro y todos los partidos. Y así parecía que iba a suceder en Munich. Cuando faltaban tres segundos para el final del partido, Estados Unidos ganaba 50-49.
El entrenador soviético invadió el campo y pidió un receso, de acuerdo con las leyes vigentes entonces, no se podía conceder. Luego de varias discusiones, los árbitros decidieron que el juego se debía reanudar en tres segundos, ante la incredulidad de los jugadores y el cuerpo técnico de Estados Unidos. El partido se puso otra vez en marcha. Modestas Paulaskas recibió el balón, pero lo perdió y de esta forma Estados Unidos lograba la victoria y la medalla de oro. Entonces ocurrió lo inesperado.
Los jueces se dieron cuenta de que el reloj no había sido puesto en movimiento y obligaron a los estadounidenses a dejar de lado la celebración porque esos tres segundos se debían jugar de nuevo. Tras cinco minutos de confusión y reclamos airados de parte y parte, William Jones, secretario general de la Federación Internacional de Básquet (Fiba), bajó de la tribuna y ordenó que se colocara el reloj nuevamente en tres segundos. Al reanudarse el juego por segunda vez, Alexander Belov atrapó el balón y anotó la canasta que le dio el triunfo y el oro a la Unión Soviética. Los jugadores de Estados Unidos no se presentaron a la ceremonia de premiación para recibir la medalla de plata. Cada año los integrantes del equipo de Estados Unidos reciben una invitación del COI para que recojan sus medallas, hasta ahora sin éxito.
Al servicio de su majestad
Entre 1979 y 1984 los atletas británicos Sebastián Coe y Steve Ovett encabezaron la edad dorada del atletismo británico de medio fondo (800, 1.000, 1.500 metros y la milla) y forjaron una rivalidad con visos cinematográficos. Ovett, que había representado a su país en los olímpicos de 1976 sin mayor éxito, se encontró con Coe por primera vez en Oslo, en 1979. En la carrera de la milla, Coe no sólo derrotó al favorito y experto, sino que impuso un nuevo rércord mundial. Antes de los olímpicos Coe logró la hazaña de acaparar las plusmarcas mundiales en las cuatro pruebas. En los olímpicos de Moscú, Coe era favorito en 800 metros, y Ovett en 1.500. Se repartieron las medallas de oro, pero, contra los pronósticos, Ovett lo hizo en 800 y Coe en 1.500. En 1981, Coe se dedicó de nuevo a batir récords mundiales en las cuatro distancias. A Ovett sólo le quedó el consuelo de haber sido el mejor en la milla durante dos días. Batió el récord y 48 horas después, Coe imponía una nueva marca. En 1982 y 1983 ambos sufrieron un bajón y Coe, enfermo y continuamente lesionado, tuvo que hacer un esfuerzo supremo para competir en los Olímpicos de Los Ángeles.
En la prueba de 800 metros Coe apenas ganó plata (el ganador fue el brasileño Joaquim Cruz) y Ovett sufrió un desmayo. En la prueba de 1.500, Ovett desoyó las recomendaciones de los médicos. Participó en las pruebas eliminatorias y logró un cupo a la final. En esa carrera terminó la rivalidad entre ambos atletas. Y de qué manera. Mientras Coe alcanzaba la gloria y se colgaba la medalla de oro, Ovett se desmayó y salió del estadio en ambulancia.
jueves, 24 de julio de 2008
DESCUBRIMIENTOS SOBRE LA AURORA BOREAL
LOS ANGELES, California, julio 24 de 2008 (AP). Los científicos han descubierto nuevos secretgos alrededor del fenómeno de la aurora boreal.
El jueves, la NASA reveló descubrimientos que indican que explosiones magnéticas a un tercio de distancia de la luna causan que la aurora boreal, o luces del norte, irrumpa súbitamente en formas y colores espectaculares y dance por el cielo.
Los descubrimientos podrían ayudar a los científicos a comprender mejor las más poderosas pero menos comunes tormentas geomagnéticas que pueden inhabilitar satélites, dañar a astronautas en órbita e interrumpir electricidad y comunicaciones en la Tierra, señalaron los especialistas.
Una flota de cinco satélites pequeños, llamados Themis, observaron el comienzo de una tormenta geomagnética en febrero, mientras observatorios en tierra en Canadá y Alaska grababan la luminosidad de la aurora boreal. La aurora austral, o luces del sur, también brilló y se movió a través del cielo al mismo tiempo.
Los repentinos estallidos de las auroras ocurren cada dos o tres días, en promedio.
Un equipo encabezado por el científico Vassilis Angelopoulos, de la Universidad de California en Los Angeles, confirmó que la tormenta observada a aproximadamente 128.750 kilómetros (80.000 millas) de la Tierra fue detonada por un fenómeno conocido como reconexión magnética. De vez en cuando, la energía solar hace estirar los campos magnéticos del planeta como una banda de hule, éstos se rompen, regresan a la Tierra y se reconectan, creando un cortocircuito.
Es esta energía acumulada la que impulsa a las auroras boreal y austral o, en otras palabras, las hace danzar, según Angelopoulos.
Una teoría opuesta sostiene que estos acontecimientos geomagnéticos ocurren mucho más cerca de la Tierra, a aproximadamente una sexta parte de la distancia a la luna. Se requieren más observaciones de los Themis para resolver el debate, señaló David Sibeck, científico de proyecto de la NASA.
"Finalmente tenemos los instrumentos correctos en el lugar correcto en el momento correcto, y esto ha permitido a los científicos poder realizar las observaciones necesarias para dirimir este acalorado debate de una vez por todas", dijo Nicola Fox, científico de la Universidad Johns Hopkins, quien no está involucrado en el estudio.
Actualmente, cerca de 20 de estas tormentas geomagnéticas están siendo analizadas.
A la larga, los científicos esperan aprender, a través de este proyecto, más sobre las grandes tormentas solares que ocurren aproximadamente 10 veces al año
El jueves, la NASA reveló descubrimientos que indican que explosiones magnéticas a un tercio de distancia de la luna causan que la aurora boreal, o luces del norte, irrumpa súbitamente en formas y colores espectaculares y dance por el cielo.
Los descubrimientos podrían ayudar a los científicos a comprender mejor las más poderosas pero menos comunes tormentas geomagnéticas que pueden inhabilitar satélites, dañar a astronautas en órbita e interrumpir electricidad y comunicaciones en la Tierra, señalaron los especialistas.
Una flota de cinco satélites pequeños, llamados Themis, observaron el comienzo de una tormenta geomagnética en febrero, mientras observatorios en tierra en Canadá y Alaska grababan la luminosidad de la aurora boreal. La aurora austral, o luces del sur, también brilló y se movió a través del cielo al mismo tiempo.
Los repentinos estallidos de las auroras ocurren cada dos o tres días, en promedio.
Un equipo encabezado por el científico Vassilis Angelopoulos, de la Universidad de California en Los Angeles, confirmó que la tormenta observada a aproximadamente 128.750 kilómetros (80.000 millas) de la Tierra fue detonada por un fenómeno conocido como reconexión magnética. De vez en cuando, la energía solar hace estirar los campos magnéticos del planeta como una banda de hule, éstos se rompen, regresan a la Tierra y se reconectan, creando un cortocircuito.
Es esta energía acumulada la que impulsa a las auroras boreal y austral o, en otras palabras, las hace danzar, según Angelopoulos.
Una teoría opuesta sostiene que estos acontecimientos geomagnéticos ocurren mucho más cerca de la Tierra, a aproximadamente una sexta parte de la distancia a la luna. Se requieren más observaciones de los Themis para resolver el debate, señaló David Sibeck, científico de proyecto de la NASA.
"Finalmente tenemos los instrumentos correctos en el lugar correcto en el momento correcto, y esto ha permitido a los científicos poder realizar las observaciones necesarias para dirimir este acalorado debate de una vez por todas", dijo Nicola Fox, científico de la Universidad Johns Hopkins, quien no está involucrado en el estudio.
Actualmente, cerca de 20 de estas tormentas geomagnéticas están siendo analizadas.
A la larga, los científicos esperan aprender, a través de este proyecto, más sobre las grandes tormentas solares que ocurren aproximadamente 10 veces al año
martes, 2 de octubre de 2007
"CHÁVEZ, HACIA OTRA VICTORIA"
Información tomada del blog Dichos, hechos y trechos del señor "E", bajo la firma de Eugenio Martínez.
"Traigo a colación la última entrevista concedida por Luis Vicente León por dos razones: En primer lugar, como contribución para intentar que la gente desista del insano concepto de continuar creyendo en pajaritos preñados por las encuestas telefónicas de Hinterlaces.
En segundo lugar, porque la entrevista significa el regreso de mi pana Clodovaldo al reporterismo, todo un acontecimiento. El periodismo venezolano está en crisis y hoy más que nunca se necesita de profesionales del estilo de Clodovaldo, así de simple...
CLODOVALDO HERNÁNDEZ, EL UNIVERSAL
Es economista posgraduado en Ingeniería de Empresas y se ha especializado en Análisis de Entorno. Pero tiene algo de anestesiólogo. Luis Vicente León, director de Datanálisis, procura contar la cruda realidad de las encuestas causando el menor dolor posible a un sector al que él mismo pertenece como ciudadano: la oposición.
"Es una manera de verlo, pero en verdad, acá no tenemos un especial interés en que la información sea agradable al público. No somos políticos, no queremos una alcaldía", asegura.
Es posible, entonces, que sea una percepción errada. O quizá León se haya cansado de andar haciendo punciones. Lo cierto es que esta vez operó sin anestesia: "Sería realmente muy sorprendente si Chávez no gana el referendo de la reforma constitucional, con una proporción muy parecida a la de diciembre de 2006, es decir, de 6 a 4".
—¿Ganará el Sí, entonces? ¿No hay nada que hacer?
—No es un pronóstico, pues sólo Dios ve el futuro, ¿bueno?, y Hermes el Iluminado o Adriana Azzi, que dicen que lo ven. Pero es la probabilidad más clara, a pesar de que esta vez la popularidad de Chávez no es igual al apoyo a su propuesta. Si estudiamos el total de los electores, el Sí y el No se dividen prácticamente en partes iguales, lo cual es inédito desde 2003. Pero eso no implica que el referendo va quedar empatado, cerquita o que Chávez va a ganar por trampa. No, Chávez probablemente va a ganar el referendo con números electorales parecidos a los de diciembre de 2006. ¿Cómo es posible eso? Cuando limitas la encuesta a quienes están seguros de que van a votar y le agregas la capacidad de movilización de cada bando, el balance se rompe y Chávez gana.
—¿La abstención favorecerá al Gobierno?
—La oposición acostumbró a una parte de la población a no votar y ahora, cuando necesitan esos votos, no los tienen. Se entramparon ellos mismos.
—¿El que se vote en bloque será determinante?
—Antes de que se presentara la reforma, 39% estaba en contra y 30% a favor. La reelección continua tenía 58% de rechazo. Pero al presentar el proyecto, el Presidente apenas habló de ese tema un minuto y medio. Además, elementos populares como la reducción de la jornada laboral, la constitucionalización de las misiones y el fondo para los trabajadores informales tienen más de 70% de apoyo. Por eso él empaqueta la decisión.
—Si la oposición reacciona, ¿podría ganar?
—Esta es la primera vez que la oposición tiene la oportunidad de oro para demostrar que la gente puede estar de acuerdo con Chávez pero no con todo lo que propone. Sin embargo, esta es una sociedad utilitaria y ahora es cuando vamos a ver a Chávez en acción. Por eso se muestra todos los días en cadena, entregando dinero. La estrategia será llevar a la gente a pensar que votar Sí o No es votar a favor o en contra de él. Así le endosará a la reforma parte de su popularidad. Y si todo eso fallara y el electorado siguiera dividido en partes iguales, la capacidad operativa de movilización del Gobierno el día cero es infinitamente superior a la de la oposición. Tiene dinero, hegemonía comunicacional masiva, autobuses, camiones, tiene a Pdvsa y cuanto otro recurso se pueda imaginar para mover, estimular o presionar al votante. Bajo esa perspectiva, si Chávez no gana, sería realmente muy sorprendente.
—¿Qué clase de cataclismo sería necesario para que Chávez se derrumbara?
—No es fácil proyectar porque la política es relancina. A veces, eventos que parecen obvios no funcionan. Por ejemplo, es absolutamente increíble que el maletín con 800 mil dólares haya causado cero efecto en la opinión pública. Es insólito y demuestra la pérdida del impacto de los medios de comunicación sobre esa opinión pública. En cambio, puede pasar algo absolutamente tonto que cause una explosión. Yo creo que la única forma de que Chávez salga del poder es que pierda la mayoría, no importa cuántas instituciones controle ni cuantos militares sean leales. No se mantendrá en el poder si tiene que reprimir. Yo lo considero irrespetuoso de los derechos democráticos, intolerante e imprudente, creo que abusa de su poder y utiliza las instituciones, pero rechazo la tesis de que es represivo. Me muero de risa cuando opositores, mis amigos, plantean que al salir del poder lo van a llevar al Tribunal de La Haya para juzgarlo por crímenes de lesa humanidad. Comparado con quienes son enjuiciados en ese tribunal, si lo llevan allí, probablemente le van a dar un premio. Caída y recuperación.
—¿El acuerdo humanitario de Colombia tendrá efecto sobre la popularidad de Chávez?
—Por supuesto y en doble vía porque Chávez sólo tiene cosas que ganar de esa participación. Primero va a aparecer magnánimo, un hombre de paz y negociación, lo que no corresponde a su imagen ni siquiera dentro del chavismo. También le sirve para recuperar puntos perdidos muy importantes en la comunidad internacional, sobre todo después del cierre o la salida del aire de RCTV, que es quizá el evento que más le ha costado a nivel de su imagen externa. Esa fue también la acción más impopular de Chávez hasta ahora. Tuvo 70% de rechazo y sólo 13% de aceptación.
—¿Ya pasó el efecto RCTV?
—Si no tienes a alguien que capitalice el proceso, la tendencia es a retornar al nivel anterior. Los estudiantes cumplieron un rol sensacional, pero les pusieron sobre los hombros una responsabilidad excesiva y, además, la misma sociedad opositora les dijo que no debían retratarse con los líderes de los partidos. Les hicieron ver que las instituciones que adversan a Chávez tienen sarna, el mensaje era "no los toques porque te rayas". Ahora algunos vienen con el cuento del relanzamiento del movimiento. Esas cosas no se diseñan porque si te comes un camarón malo hoy te duele el estómago de una vez, no dentro de una semana. Populismo de clase mediaEn 2004, León quedó accidentalmente en medio de una marcha opositora y casi lo linchan. Había escrito un artículo —sin suficiente anestesia— en el que afirmaba que la estrategia de Chávez para reconectarse con el pueblo, a través de las misiones, había sido "exitosísima". En el club al que asiste, una señora recogió firmas para que lo expulsaran. Por lo que dice ahora, tal vez renueven la petición:—Muchos hablan de manera despectiva del populismo porque tiene que ver con el pueblo pobre, con las misiones, con Mercal y Barrio Adentro, pero es que Chávez tiene una estrategia intensísima de populismo de élites y de clase media. La compradera de carros, el financiamiento barato, los diez mil dólares por pareja a 2.150 bolívares, todo eso es populismo de clase media. Y el de élites consiste en que con el control de cambio, Chávez le ha dado dólares a todo el que le ha pasado por enfrente, en cantidades impresionantes.
—¿Y el socialismo?
—Chávez sabe que la relación utilitaria no sirve para permanecer en el poder a largo plazo. Es como el amor comprado, efímero. Por eso insiste en lo ideológico. Según la última encuesta, 82% rechaza usar a Cuba como ejemplo para Venezuela, pero Chávez le cambió el nombre y ahora se llama Socialismo del Siglo XXI. Nadie, ni él, puede definirlo, pero es una branding strategy, una estrategia de marca impecable. Es como el casabe: a lo que le echas sabe. La izquierda radical es rechazada por la masa, pero el socialismo del siglo XXI no y por eso se ha convertido en la primera fuerza ideológica de la población venezolana. Es sencillamente perfecto. Lo digo a sabiendas de que mi esposa se va a poner furiosa, me va a preguntar: "¿Cómo es eso que te parece perfecto?". Es que ese es mi trabajo, porque aunque algunos me comparen con un anestesiólogo, soy más bien como un patólogo que abre un cadáver y se emociona porque ve un tipo de cáncer nuevo que no conocía.
—¿Hay más chavistas ahora que en 1998, o menos?, es la pregunta. -Y León —de memoria— le da una revisión histórica a un fenómeno que ya se acerca a la década. Esta es una versión libre de sus palabras:
—En 1998, Chávez ganó con 55% de los votos. Al asumir el cargo, hora de la luna de miel, llegó a tener el visto bueno de 86%. Pasada la emoción inicial, navegó a toda vela con entre 55 y 60 puntos porcentuales durante dos años y medio. Parecía ser invulnerable. A partir del segundo semestre del 2001 comenzó Cristo a padecer. En diciembre de ese año, enfrentando el primer paro general, se deslizó hasta 35%. La situación política siguió descomponiéndose y justo antes de su efímero derrocamiento tenía 31%. El desenlace de los acontecimientos de aquellos cuatro intensos días (del 11 al 14), fue como una terapia intensiva para Chávez: de un jalón se recuperó diez puntos y llegó a 41%. Mientras tanto, la oposición boqueaba.El proceso no se había detenido. Las fuerzas opositoras volvieron con todo y a finales de 2002 y comienzos de 2003 se la jugaron con el paro petrolero y patronal. Chávez emergió victorioso pero maltrecho. Dio contra el que es hasta ahora su fondo histórico: 30% en junio de 2003. El paro había dejado la economía casi en ruinas y también la popularidad del Presidente.Vino su segundo renacer de las cenizas. Lanzó las misiones y empleó todos los resortes del poder para aplazar el referendo revocatorio. Cuando éste finalmente se realiza, en agosto de 2004, llega con 57%. De allí en adelante todo ha sido un paseo para él. Con pequeñas fluctuaciones se ha mantenido en cotas elevadísimas si se considera el tiempo que ya tiene en el poder. En mayo de 2006, sin un opositor claro y con una economía en ebullición, Datanálisis le atribuye 75%. Desde esa cumbre comienza a caer suavemente. Al surgir la candidatura de Manuel Rosales, la oposición retoma parte de su porción natural del electorado y justo antes de las elecciones, la proporción es 6 a 4 para Chávez.Su drástico viraje hacia el socialismo y, sobre todo, la medida contra RCTV, le causan una nueva pérdida de altitud. En junio de 2007 había rodado hasta 55%, un valle para él a pesar de ser una cifra excelente para cualquier presidente en ejercicio. Pasó el hervor de las protestas encabezadas por los estudiantes universitarios y el líder, enfrascado de nuevo en una campaña electoral, se mueve en sus niveles habituales de 60%. En eso estamos.
clhernandez@eluniversal.com
"Traigo a colación la última entrevista concedida por Luis Vicente León por dos razones: En primer lugar, como contribución para intentar que la gente desista del insano concepto de continuar creyendo en pajaritos preñados por las encuestas telefónicas de Hinterlaces.
En segundo lugar, porque la entrevista significa el regreso de mi pana Clodovaldo al reporterismo, todo un acontecimiento. El periodismo venezolano está en crisis y hoy más que nunca se necesita de profesionales del estilo de Clodovaldo, así de simple...
CLODOVALDO HERNÁNDEZ, EL UNIVERSAL
Es economista posgraduado en Ingeniería de Empresas y se ha especializado en Análisis de Entorno. Pero tiene algo de anestesiólogo. Luis Vicente León, director de Datanálisis, procura contar la cruda realidad de las encuestas causando el menor dolor posible a un sector al que él mismo pertenece como ciudadano: la oposición.
"Es una manera de verlo, pero en verdad, acá no tenemos un especial interés en que la información sea agradable al público. No somos políticos, no queremos una alcaldía", asegura.
Es posible, entonces, que sea una percepción errada. O quizá León se haya cansado de andar haciendo punciones. Lo cierto es que esta vez operó sin anestesia: "Sería realmente muy sorprendente si Chávez no gana el referendo de la reforma constitucional, con una proporción muy parecida a la de diciembre de 2006, es decir, de 6 a 4".
—¿Ganará el Sí, entonces? ¿No hay nada que hacer?
—No es un pronóstico, pues sólo Dios ve el futuro, ¿bueno?, y Hermes el Iluminado o Adriana Azzi, que dicen que lo ven. Pero es la probabilidad más clara, a pesar de que esta vez la popularidad de Chávez no es igual al apoyo a su propuesta. Si estudiamos el total de los electores, el Sí y el No se dividen prácticamente en partes iguales, lo cual es inédito desde 2003. Pero eso no implica que el referendo va quedar empatado, cerquita o que Chávez va a ganar por trampa. No, Chávez probablemente va a ganar el referendo con números electorales parecidos a los de diciembre de 2006. ¿Cómo es posible eso? Cuando limitas la encuesta a quienes están seguros de que van a votar y le agregas la capacidad de movilización de cada bando, el balance se rompe y Chávez gana.
—¿La abstención favorecerá al Gobierno?
—La oposición acostumbró a una parte de la población a no votar y ahora, cuando necesitan esos votos, no los tienen. Se entramparon ellos mismos.
—¿El que se vote en bloque será determinante?
—Antes de que se presentara la reforma, 39% estaba en contra y 30% a favor. La reelección continua tenía 58% de rechazo. Pero al presentar el proyecto, el Presidente apenas habló de ese tema un minuto y medio. Además, elementos populares como la reducción de la jornada laboral, la constitucionalización de las misiones y el fondo para los trabajadores informales tienen más de 70% de apoyo. Por eso él empaqueta la decisión.
—Si la oposición reacciona, ¿podría ganar?
—Esta es la primera vez que la oposición tiene la oportunidad de oro para demostrar que la gente puede estar de acuerdo con Chávez pero no con todo lo que propone. Sin embargo, esta es una sociedad utilitaria y ahora es cuando vamos a ver a Chávez en acción. Por eso se muestra todos los días en cadena, entregando dinero. La estrategia será llevar a la gente a pensar que votar Sí o No es votar a favor o en contra de él. Así le endosará a la reforma parte de su popularidad. Y si todo eso fallara y el electorado siguiera dividido en partes iguales, la capacidad operativa de movilización del Gobierno el día cero es infinitamente superior a la de la oposición. Tiene dinero, hegemonía comunicacional masiva, autobuses, camiones, tiene a Pdvsa y cuanto otro recurso se pueda imaginar para mover, estimular o presionar al votante. Bajo esa perspectiva, si Chávez no gana, sería realmente muy sorprendente.
—¿Qué clase de cataclismo sería necesario para que Chávez se derrumbara?
—No es fácil proyectar porque la política es relancina. A veces, eventos que parecen obvios no funcionan. Por ejemplo, es absolutamente increíble que el maletín con 800 mil dólares haya causado cero efecto en la opinión pública. Es insólito y demuestra la pérdida del impacto de los medios de comunicación sobre esa opinión pública. En cambio, puede pasar algo absolutamente tonto que cause una explosión. Yo creo que la única forma de que Chávez salga del poder es que pierda la mayoría, no importa cuántas instituciones controle ni cuantos militares sean leales. No se mantendrá en el poder si tiene que reprimir. Yo lo considero irrespetuoso de los derechos democráticos, intolerante e imprudente, creo que abusa de su poder y utiliza las instituciones, pero rechazo la tesis de que es represivo. Me muero de risa cuando opositores, mis amigos, plantean que al salir del poder lo van a llevar al Tribunal de La Haya para juzgarlo por crímenes de lesa humanidad. Comparado con quienes son enjuiciados en ese tribunal, si lo llevan allí, probablemente le van a dar un premio. Caída y recuperación.
—¿El acuerdo humanitario de Colombia tendrá efecto sobre la popularidad de Chávez?
—Por supuesto y en doble vía porque Chávez sólo tiene cosas que ganar de esa participación. Primero va a aparecer magnánimo, un hombre de paz y negociación, lo que no corresponde a su imagen ni siquiera dentro del chavismo. También le sirve para recuperar puntos perdidos muy importantes en la comunidad internacional, sobre todo después del cierre o la salida del aire de RCTV, que es quizá el evento que más le ha costado a nivel de su imagen externa. Esa fue también la acción más impopular de Chávez hasta ahora. Tuvo 70% de rechazo y sólo 13% de aceptación.
—¿Ya pasó el efecto RCTV?
—Si no tienes a alguien que capitalice el proceso, la tendencia es a retornar al nivel anterior. Los estudiantes cumplieron un rol sensacional, pero les pusieron sobre los hombros una responsabilidad excesiva y, además, la misma sociedad opositora les dijo que no debían retratarse con los líderes de los partidos. Les hicieron ver que las instituciones que adversan a Chávez tienen sarna, el mensaje era "no los toques porque te rayas". Ahora algunos vienen con el cuento del relanzamiento del movimiento. Esas cosas no se diseñan porque si te comes un camarón malo hoy te duele el estómago de una vez, no dentro de una semana. Populismo de clase mediaEn 2004, León quedó accidentalmente en medio de una marcha opositora y casi lo linchan. Había escrito un artículo —sin suficiente anestesia— en el que afirmaba que la estrategia de Chávez para reconectarse con el pueblo, a través de las misiones, había sido "exitosísima". En el club al que asiste, una señora recogió firmas para que lo expulsaran. Por lo que dice ahora, tal vez renueven la petición:—Muchos hablan de manera despectiva del populismo porque tiene que ver con el pueblo pobre, con las misiones, con Mercal y Barrio Adentro, pero es que Chávez tiene una estrategia intensísima de populismo de élites y de clase media. La compradera de carros, el financiamiento barato, los diez mil dólares por pareja a 2.150 bolívares, todo eso es populismo de clase media. Y el de élites consiste en que con el control de cambio, Chávez le ha dado dólares a todo el que le ha pasado por enfrente, en cantidades impresionantes.
—¿Y el socialismo?
—Chávez sabe que la relación utilitaria no sirve para permanecer en el poder a largo plazo. Es como el amor comprado, efímero. Por eso insiste en lo ideológico. Según la última encuesta, 82% rechaza usar a Cuba como ejemplo para Venezuela, pero Chávez le cambió el nombre y ahora se llama Socialismo del Siglo XXI. Nadie, ni él, puede definirlo, pero es una branding strategy, una estrategia de marca impecable. Es como el casabe: a lo que le echas sabe. La izquierda radical es rechazada por la masa, pero el socialismo del siglo XXI no y por eso se ha convertido en la primera fuerza ideológica de la población venezolana. Es sencillamente perfecto. Lo digo a sabiendas de que mi esposa se va a poner furiosa, me va a preguntar: "¿Cómo es eso que te parece perfecto?". Es que ese es mi trabajo, porque aunque algunos me comparen con un anestesiólogo, soy más bien como un patólogo que abre un cadáver y se emociona porque ve un tipo de cáncer nuevo que no conocía.
—¿Hay más chavistas ahora que en 1998, o menos?, es la pregunta. -Y León —de memoria— le da una revisión histórica a un fenómeno que ya se acerca a la década. Esta es una versión libre de sus palabras:
—En 1998, Chávez ganó con 55% de los votos. Al asumir el cargo, hora de la luna de miel, llegó a tener el visto bueno de 86%. Pasada la emoción inicial, navegó a toda vela con entre 55 y 60 puntos porcentuales durante dos años y medio. Parecía ser invulnerable. A partir del segundo semestre del 2001 comenzó Cristo a padecer. En diciembre de ese año, enfrentando el primer paro general, se deslizó hasta 35%. La situación política siguió descomponiéndose y justo antes de su efímero derrocamiento tenía 31%. El desenlace de los acontecimientos de aquellos cuatro intensos días (del 11 al 14), fue como una terapia intensiva para Chávez: de un jalón se recuperó diez puntos y llegó a 41%. Mientras tanto, la oposición boqueaba.El proceso no se había detenido. Las fuerzas opositoras volvieron con todo y a finales de 2002 y comienzos de 2003 se la jugaron con el paro petrolero y patronal. Chávez emergió victorioso pero maltrecho. Dio contra el que es hasta ahora su fondo histórico: 30% en junio de 2003. El paro había dejado la economía casi en ruinas y también la popularidad del Presidente.Vino su segundo renacer de las cenizas. Lanzó las misiones y empleó todos los resortes del poder para aplazar el referendo revocatorio. Cuando éste finalmente se realiza, en agosto de 2004, llega con 57%. De allí en adelante todo ha sido un paseo para él. Con pequeñas fluctuaciones se ha mantenido en cotas elevadísimas si se considera el tiempo que ya tiene en el poder. En mayo de 2006, sin un opositor claro y con una economía en ebullición, Datanálisis le atribuye 75%. Desde esa cumbre comienza a caer suavemente. Al surgir la candidatura de Manuel Rosales, la oposición retoma parte de su porción natural del electorado y justo antes de las elecciones, la proporción es 6 a 4 para Chávez.Su drástico viraje hacia el socialismo y, sobre todo, la medida contra RCTV, le causan una nueva pérdida de altitud. En junio de 2007 había rodado hasta 55%, un valle para él a pesar de ser una cifra excelente para cualquier presidente en ejercicio. Pasó el hervor de las protestas encabezadas por los estudiantes universitarios y el líder, enfrascado de nuevo en una campaña electoral, se mueve en sus niveles habituales de 60%. En eso estamos.
clhernandez@eluniversal.com
sábado, 31 de marzo de 2007
AHI ESTÁN, ESOS SON...
Esta imagen, que pudiera corresponder tan sólo a una extravagante escena cinematográfica, tiene sin embargo una profunda connotación de realismo. Y es el impacto traumático que el fútbol puede alcanzar en estos tiempos sobre la sociedad.¿El origen? No se discute, pues compromete a quienes encarnan la generación del odio, del ego más allá de las estrellas y del poder al precio que sea. Los violentos que posan de hinchas. El mundo distinto al suyo no existe o, de pronto, resulta inferior. Su dios fundamental son los patrones mal copiados de sociedades violentas y consumistas.
Uno de sus delirios más recurrentes está en los decibeles extremos de la cotidianidad: ya en lo que conciben como música, ya en el tono desaforado del lenguaje verbal -porque en el escrito a duras penas rasguñan su firma o su alias-, ya en sus cánticos monocordes, ya en el alarido de ला víctima apuñalada, ya en el fogonazo de sus armas, que esgrimen y descargan a su antojo o por el simple reflejo natural de su condición suprema.
Redunda decir que en su ocio proverbial son devotos de los juegos de maquinitas, de los corrillos en las esquinas del barrio, del puño y la patada en la broma, del piropo con alusiones sexuales crudas, de los cigarros armados con sustancias sicotrópicas, del licor por galones. Son omnímodos y descreídos, su única y verdadera razón de vida son ellos mismos a su manera
Abarrotan los estadios para oficiar unos cultos que son una especie de argamasa entre la coreografía castrense, lo bufonesco, lo demoníaco y lo ridículo y peligroso de subir y bajar las gradas en tumulto, o lo estúpido de ponerse a saltar hasta el desplome de la tribuna, para festejar lo que nunca ven. Respiran irremediablemente convencidos de que son parte dizque del espectáculo del fútbol, al cabo del cual alcanzan el éxtasis saliendo en manada a pulverizar vitrinas y a saquear el comercio vecino... ¡inclusive porque su equipo ganó por goleada!
viernes, 30 de marzo de 2007
¡MÁS QUE COMPASION POR MARADONA!
Como Gardel, Perón y Evita en sus tiempos, íconos de la historia y de la nacionalidad argentinas, Diego Armando Maradona ha retornado a las primerísimas planas a causa de una nueva racaída de salud. De nuevo, la atención del país está sobre los latidos de su ya maltrecho corazón. Su viacrucis debería servirles de espejo a las generaciones que pasado mañana tendrán -quiéranlo o no- la responsabilidad de administrar el futuro de todos.El caso del archifamoso y no menos controvertido astro del balón hace imperativo que cada hombre y cada mujer sobre el planeta aprendan y enseñen para la posteridad que los gobiernos con su indiferencia y corrupción, junto con aquellos sujetos que golpean más duro en la barra del bar, los mismos que hacen ostentación de sus divas de oportunidad -¿cuánto tienes, cuánto vales?-, inevitablemente fanáticos del gusto más ramplón, narcisistas, símbolo de la peor extravagancia, dementes violentos en todas sus manifestaciones y conductas, son los principales responsables de la más espantosa historia de sangre y desolación de nuestros tiempos, cual es el desafío planteado por el Imperio de las Drogas.
Por lo mismo, ¡tengamos compasión por Maradona y por sus miles de millones de adictos, que de los medios de comunicación no merecen una línea, una voz ni una imagen alusiva a su infierno! Pero, ¡atención!, no nos quedemos ahí en el discurso, en la oratoria, en la letra muerta o en el asombro pasivo. Mucha agua ha pasado bajo el puente desde cuando algún perverso con proyección de lucro se dio a la tarea de inocularle a la humanidad el veneno que hoy la postra.
Antes de que esta peste que azota lo social, direcciona y monopoliza en lo económico y pervierte lo político siga su olímpico derrotero, también pasemos la voz para que la gente, ¡toda la gente!, entienda que ahora mismo es preciso iniciar -basta el primer paso, ser consciente- la revolución contra el consumo de estupefacientes, pero también, contra todo aquello que contribuya a tratar de imitar a estos macabros personajes, ya porque tienen yates y autos costosos, mansiones forradas en mármol de Carrara y en oro, mujeres dignas de portada en Play Boy o fortunas intangibles. Pero de ahí no pasarán, pues están condenados a la existtencia clandestina, incluso a pesar de que sus pintas de venidos a más siempre los delatan!
lunes, 12 de marzo de 2007
IDEAS A LA CARTA
Pocos ámbitos tan interesantes y al mismo tiempo tan polémicos como aquellos que relacionan al fútbol y a la política. A veces juntos, a veces por separado, a veces por accidente. Si no vamos a ellos, ellos vienen a nosotros. ¿Cómo ser indiferentes, por ejemplo, a la circunstancia del Real Madrid con su billonaria constelación, o a los vaivenes de la política regional o mundial, como el antagonismo entre George W. Bush y Fidel Castro en torno del futuro de Cuba? Pues, ahí queda servida la ocasión para opinar, debatir, evocar, platicar... ¡Es a la carta!
82otsoga
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